
AQUÍ Y AHORA
Alrededor de la mesa Plec Dining, el tiempo se despliega con otra cadencia. Sin prisas. Sin ruido. Su firme presencia detiene el reloj y nos recuerda lo esencial: la conversación que fluye, los sabores que despiertan, la compañía que abraza. Un lugar donde habitar el presente y celebrar el arte de estar juntos.

SEDUCCIÓN EN CADA PLIEGUE
El diseño de la mesa Plec Dining seduce por la pureza de sus líneas arquitectónicas, haciendo del pliegue su elemento distintivo. Nos invita a recrearnos en la cadencia sosegada de la luz recorriendo sus pliegues impecables y en la belleza de su eternidad.

ESTÉTICA Y FUNCIONALIDAD
Su firme esqueleto metálico en acero y su sobre en aluminio han sido moldeados con precisión y detalle, buscando el equilibrio perfecto entre estética y funcionalidad. Dos medidas, 180 y 240 cm, y dos anchos, 85 y 95 cm, para adaptarse al espacio y a los comensales que se sientan a la mesa.

INTERIOR Y EXTERIOR
Con su diseño atemporal, Plec Dining transciende los límites temporales —más allá de tendencias pasajeras— y espaciales. Habita con naturalidad tanto en interiores cálidos y acogedores, como en espacios exteriores abiertos al entorno donde la vida fluye sin filtros. En ambos, mantiene intacta su esencia escultórica. Siempre fiel a su carácter, siempre presente con su elegancia serena.

FIEL A SU ESENCIA PLEC
Plec Dining es uno de los últimos diseños que conforman la colección Plec. Un conjunto de mesas de centro, escritorios, pedestales y estanterías que se mantienen fieles a su esencia: un carácter genuinamente escultural y unas líneas arquitectónicas que impregnan de belleza el espacio con la elegante simetría de su pliegue.

EL COLOR COMO EXPRESIÓN DE DISEÑO
La gama cromática va del blanco y negro —clásicos, sobrios, infalibles— hasta completar una selección de 21 colores que recorren matices cálidos, terrosos y naturales. Sin olvidar los más vibrantes como el amarillo y el naranja, que inyectan energía y personalidad al metal.
DISEÑADA POR ANTONI PALLEJÀ OFFICE
Plec Dining nace del tiempo compartido, de la complicidad forjada entre RS Barcelona y Antoni Pallejà durante más de una década. Un camino de colaboración que ha dado forma a un lenguaje común compartido. Porque cuando hay entendimiento, el resultado fluye con naturalidad y se convierte en algo que trasciende al objeto.




















