
DEL GROAT AL PUCK
Poco conocido en Europa, el shuffleboard es todo un fenómeno en Estados Unidos. Su origen se remonta a la Inglaterra del siglo XV con el shove-groat, un juego de taberna con una moneda que se deslizaba sobre la mesa. Con el tiempo, las mesas de shovelboard salieron de los bares y entraron en las residencias más ilustres como símbolo de distinción. Cruzó el Atlántico con los colonos y conquistó América, donde se convirtió en uno de los juegos más populares. Hoy, el puck sigue deslizándose y combinando historia, estilo y diversión.

LAS REGLAS DEL JUEGO
El objetivo del shuffleboard es lanzar los pucks (fichas) para colocarlos lo más cerca posible del borde del terreno de juego. Cuanto más cercanos al límite, mayor puntuación. A la vez, debes intentar sacar de la pista los pucks del rival. La precisión es clave para que las fichas se deslicen sobre la superficie recubierta de un fino polvo de silicona que da efectos inesperados a cada lanzamiento. Sólo la pista te separa de tu anhelo de victoria.

EL METAL ROMPE MOLDES
El shuffleboard siempre se ha caracterizado por su terreno de juego en madera maciza que da entidad a la mesa. Track se atreve a innovar sustituyendo la madera por la dureza del acero como protagonista indiscutible. Una lámina de acero de 1,5 mm a la que la resina se adhiere con naturalidad y permite disfrutar de la misma jugabilidad que en las mesas tradicionales. Deslizamiento perfecto que eleva la experiencia de juego.

ENERGÍA QUE SE ADAPTA AL ESPACIO
El shuffleboard es un juego de precisión y concentración. Track se adapta al ritmo del entorno y del momento. No necesita multitudes ni grandes escenarios. Puedes liberar tensiones y sumarte a la competición con toda tu energía o dejarte llevar por el silencio y la calma hipnótica del puck deslizándose sobre el polvo de silicona. Es el juego perfecto para zonas de trabajo o espacios compartidos, donde el juego convive con la intimidad.

MARCANDO TU ESTILO
La personalización forma parte de la esencia y el ADN de Track. No se trata solo de elegir entre 18 colores o distintos acabados en madera, sino de hacerlo tuyo. De imprimirle carácter con detalles únicos: desde un logotipo en el campo de juego hasta una combinación cromática que hable de ti y de tu estilo de vida. Porque cuando el diseño refleja quién eres, la experiencia se vuelve verdaderamente personal y memorable.

















